(La Nación, por Carla Quiroga)
El levantamiento del cepo cambiario abre nuevas expectativas para el mercado inmobiliario argentino, que ya mostraba señales de recuperación. En diálogo con La Nación, Fabián Achával analiza cómo el nuevo escenario podría impulsar las compraventas, favorecer la estabilidad cambiaria y acelerar la recuperación de los precios de las propiedades.
Según Achával, la eliminación de las restricciones cambiarias podría contribuir a un crecimiento del 20% en las operaciones inmobiliarias durante 2025, con la posibilidad de alcanzar unas 65.000 compraventas en la Ciudad de Buenos Aires, alrededor de 10.000 más que el año anterior. El mercado ya venía recuperándose, pero la incertidumbre sobre cuándo se levantaría el cepo condicionaba las decisiones.
Otro factor relevante es la evolución de los precios. Entre 2019 y 2023, los valores de publicación de las propiedades cayeron un 24%, y la recuperación posterior todavía no compensó completamente esa baja. En este contexto, Achával destaca que los precios de cierre aumentaron casi un 12% durante 2024, mientras que los valores reales continúan en niveles históricamente bajos.
El informe de Radar Inmobiliario también aporta indicadores para entender esta dinámica, entre ellos la evolución de los precios efectivamente concretados y el poder adquisitivo necesario para comprar una vivienda.
La nota también analiza el impacto del nuevo esquema cambiario sobre los créditos hipotecarios UVA. La estabilidad del dólar puede aportar previsibilidad a las operaciones pendientes de escrituración, aunque la suba de las tasas de interés y una eventual aceleración de la inflación podrían encarecer las cuotas y limitar el acceso al financiamiento. Por eso, la recuperación del poder adquisitivo será clave para ampliar la demanda.
En materia de construcción, el aumento de los costos en dólares representa uno de los principales desafíos para los desarrolladores. Una eventual corrección cambiaria podría mejorar la competitividad de los proyectos en pozo, siempre que no se traduzca en un traslado significativo a los precios internos.
Finalmente, la nota aborda las oportunidades que la apertura cambiaria podría generar para atraer inversiones extranjeras. La mayor previsibilidad, el acceso al financiamiento y la estabilidad macroeconómica serán factores determinantes para consolidar la recuperación del sector.
Leé la nota completa en La Nación.