Los departamentos que los compradores dejaron de buscar de un día para el otro

  • hace 1 año
Los departamentos que los compradores dejaron de buscar de un día para el otro

(La Nación, por Candela Contreras)

Los datos del Relevamiento de Operaciones Inmobiliarias (ROI) permiten comprender cómo el regreso de los créditos hipotecarios modificó la dinámica del mercado inmobiliario argentino durante 2024. La mayor demanda de vivienda propia impulsó las operaciones de departamentos de dos, tres y cuatro ambientes, mientras que los monoambientes perdieron participación en las compraventas y aumentaron su peso dentro de la oferta disponible.

El crédito hipotecario cambió las preferencias de los compradores

La reaparición de los préstamos hipotecarios UVA amplió las posibilidades de acceso a la vivienda propia y contribuyó a reactivar las compraventas. Esta demanda se orientó principalmente a departamentos con más ambientes, adecuados para quienes buscan vivir en la propiedad que compran.

Según los datos citados en la nota, los tres ambientes representaron el 30% de las operaciones de 2024, seguidos por los dos ambientes, con el 25%, y los cuatro ambientes, con el 22%. En cambio, los monoambientes concentraron apenas el 11% de las compraventas, frente al 13% registrado en 2023.

Monoambientes: más oferta y menor participación en las ventas

Históricamente asociados a la inversión para renta, los monoambientes perdieron protagonismo frente a un comprador que prioriza la vivienda propia. De acuerdo con el ROI, estas unidades pasaron de representar el 18% de la oferta total en 2023 al 20%, mientras que su participación en las ventas se mantuvo por debajo del 12%.

Esta diferencia refleja una acumulación de unidades disponibles que convive con una demanda más dinámica para los departamentos de dos y tres ambientes.

La tendencia plantea un desafío para los desarrolladores: aunque las unidades pequeñas pueden resultar más sencillas de comercializar durante la etapa de pozo y requieren una inversión inicial menor, su mayor presencia en el mercado no garantiza una venta más rápida.

Dos perfiles con distintas necesidades

Los especialistas consultados distinguen dos perfiles que responden a motivaciones diferentes. El inversor evalúa el capital necesario, la rentabilidad del alquiler y la posibilidad de revalorización. En cambio, quien compra para vivir suele priorizar la distribución, la comodidad y la cantidad de ambientes.

Según el ROI, el inversor representó el 11% de las ventas en 2024, un punto porcentual menos que el año anterior. Este dato acompaña el cambio en la composición de la demanda y ayuda a explicar por qué los monoambientes perdieron participación en las operaciones.

Sin embargo, estas unidades todavía pueden funcionar como una primera etapa para acceder a la vivienda propia. Algunos compradores las eligen porque representan una alternativa económicamente accesible, con la posibilidad de venderlas más adelante para adquirir una propiedad de mayor tamaño.

Un mercado inmobiliario en transformación

La evolución de las operaciones muestra que el mercado inmobiliario no depende únicamente del volumen de ventas o de la variación de los precios: también importa qué tipo de propiedades buscan los compradores y con qué objetivo.

El regreso del financiamiento hipotecario favoreció a las unidades orientadas a la vivienda propia, mientras que los desarrolladores deben ajustar sus proyectos a una demanda más diversa. Para analizar oportunidades de compra o inversión, resulta fundamental considerar la tipología, el público al que se dirige y la relación entre la oferta disponible y las operaciones efectivamente concretadas.

Leé la nota completa en La Nación para conocer los datos y las opiniones de los especialistas sobre el nuevo escenario inmobiliario.

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