El mercado inmobiliario se mueve a dos velocidades: las ventas resisten altas, el crédito cae y los precios se frenan

(LA NACION, por Candela Contreras | 26 de agosto de 2026)

El mercado inmobiliario se mueve a dos velocidades

El mercado inmobiliario argentino mantiene un nivel de actividad significativo, aunque el retroceso del crédito hipotecario y la desaceleración de los precios muestran que la recuperación no avanza de manera uniforme. Mientras las compraventas se sostienen gracias a compradores que utilizan ahorros propios o venden una propiedad para adquirir otra, las operaciones financiadas registran caídas pronunciadas.

En julio de 2026, la Ciudad de Buenos Aires contabilizó 6.051 escrituras, un 9% menos que en el mismo mes del año anterior. Sin embargo, el acumulado de los primeros siete meses quedó apenas un 1,8% por debajo del de 2025. En contraste, las escrituras con hipoteca cayeron un 31,2% interanual en julio.

Esta diferencia refleja un mercado que conserva actividad, pero depende en gran medida del capital propio y de la capacidad de ahorro de los compradores.

Fabián Achával: los precios siguen rezagados frente a otros activos

El análisis de Fabián Achával, CEO de Fabián Achával Propiedades, pone el foco en la brecha entre la evolución del metro cuadrado residencial y otras variables económicas.

Según el Radar Inmobiliario, los precios del segmento residencial usado prácticamente se estabilizaron, mientras que las propiedades en pozo y los departamentos a estrenar mostraron aumentos interanuales mayores, aunque también desaceleraron su crecimiento.

La abundante oferta de unidades terminadas limita la capacidad de los propietarios para aumentar sus precios y genera competencia con los emprendimientos nuevos. Al mismo tiempo, el incremento del costo de construcción amplía la diferencia entre el valor de producir una vivienda y el precio de muchas propiedades usadas disponibles.

Para los compradores que cuentan con capital propio, este escenario puede abrir oportunidades, especialmente en inmuebles bien ubicados cuyo valor todavía se encuentra rezagado.

La señal de compra y el papel del ahorro propio

Fabián Achával sostiene que la estabilidad cambiaria, los precios relativos de las propiedades y la brecha frente a otros activos contribuyen a mantener el interés comprador, incluso con menos financiamiento hipotecario.

En palabras del ejecutivo: “La señal de compra es cada vez más intensa”. Su análisis apunta a que algunos compradores que habían postergado decisiones comienzan a encontrar condiciones atractivas para ingresar al mercado.

Sin embargo, la continuidad de esta dinámica depende de que se mantengan condiciones que favorezcan las operaciones, entre ellas la estabilidad cambiaria y la posibilidad de acceder a propiedades a valores competitivos.

Un mercado con oportunidades diferentes según el tipo de propiedad

La evolución de los precios no es homogénea. El segmento residencial usado continúa condicionado por la sobreoferta, mientras que determinados emprendimientos y propiedades con características diferenciales presentan otra dinámica.

En este contexto, comparar precios, costos de construcción, ubicación y potencial de valorización resulta fundamental para evaluar cada operación. La recuperación del crédito hipotecario podría ampliar la demanda y dar mayor impulso al mercado, pero, mientras su participación siga limitada, las compraventas dependerán en buena medida de quienes disponen de capital propio.

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