La reaparición de los créditos hipotecarios UVA marcó un punto de inflexión en el mercado inmobiliario argentino. Sin embargo, para que el financiamiento pueda consolidarse y más personas accedan a la vivienda propia, todavía es necesario superar desafíos vinculados con los ingresos, las tasas de interés y la disponibilidad de fondos para prestar.
En una nota publicada por La Nación (por Candela Contreras), Fabián Achával analizó las perspectivas de los créditos hipotecarios en 2025 y explicó qué condiciones considera fundamentales para impulsar su crecimiento.
Créditos hipotecarios UVA: el rol de los salarios y las tasas de interés
Para Fabián Achával, la recuperación del crédito hipotecario depende, en gran medida, de la capacidad adquisitiva de las familias. En su intervención, destacó:
“La demanda de créditos depende del ingreso disponible. Para que el mercado hipotecario crezca, es fundamental que los salarios se recuperen y que bajen las tasas de interés”.
El análisis pone el foco en la relación entre los ingresos y las obligaciones financieras que asumen quienes solicitan un préstamo. Aunque una desaceleración de la inflación puede aportar previsibilidad, la posibilidad de afrontar las cuotas a largo plazo sigue siendo un factor determinante.
En esa línea, Fabián Achával también advirtió sobre la importancia de evaluar la relación entre los ingresos y las cuotas:
“El problema sigue siendo la relación entre cuotas y salarios. Mientras los ingresos no acompañen, mucha gente seguirá postergando la decisión de endeudarse”.
¿Qué puede impulsar la recuperación del crédito hipotecario?
Otro de los puntos señalados por Fabián Achával es la disponibilidad de fondos en el sistema bancario. Las restricciones de liquidez condicionan la capacidad de los bancos para otorgar nuevos préstamos y dificultan una reducción de las tasas de interés.
Al referirse a las condiciones necesarias para reactivar el financiamiento, sintetizó:
“Para que se recupere el crédito tiene que haber dos cosas: que se recuperen los salarios y que bajen las tasas”.
Fabián Achával también relacionó las perspectivas del crédito con la evolución de la inflación y la política monetaria. Una mejora de las condiciones económicas podría favorecer una mayor disponibilidad de pesos para prestar, aunque el ritmo de recuperación dependerá de cómo evolucionen estas variables.
El contexto cambiario y las perspectivas del mercado inmobiliario
La incertidumbre cambiaria es otro factor que influye en las expectativas del sector. Sobre este punto, Fabián Achával señaló:
“No hay perspectiva de cuándo se podría levantar, y si se levanta hay temor de que haya un salto cambiario. Para evitarlo, hacen falta dólares”.
Sus declaraciones destacan que la evolución de los créditos hipotecarios no depende únicamente de la inflación o de las tasas bancarias. También intervienen la recuperación de los ingresos, la liquidez del sistema financiero y las expectativas económicas.
La evolución de los créditos hipotecarios también es relevante para el mercado inmobiliario en su conjunto. Un mayor acceso al financiamiento puede ampliar el universo de compradores y facilitar operaciones que, sin un préstamo, quedarían postergadas. Sin embargo, para que esa dinámica se sostenga, es necesario que las condiciones de los créditos sean compatibles con la capacidad de pago de las familias. La relación entre salarios, cuotas y tasas de interés resulta, por lo tanto, central para evaluar las perspectivas del sector y las posibilidades de acceder a la vivienda propia.
En definitiva, la recuperación sostenible del crédito hipotecario requiere que las cuotas sean compatibles con los ingresos de las familias y que existan condiciones financieras que permitan ampliar el acceso al financiamiento.
Leé la nota completa en La Nación: Créditos hipotecarios: ¿cuánto podrían aumentar las cuotas en 2025?.