Por Leila Ganem para IProfesional
Luego de años de estancamiento, 2025 fue de gran crecimiento para el mercado inmobiliario. Y si bien hacia fin de año el ritmo de las operaciones de compraventa de propiedades se desaceleró, el nivel de actividad sorprendió y fue constante durante todo el año.
Con ese punto de partida, según varios referentes del sector, las perspectivas para 2026 son marcadamente positivas. “La estabilización monetaria, la baja del riesgo país y el reordenamiento macroeconómico generaron un clima que no veíamos desde hace mucho tiempo. Los activos financieros ya reflejaron ese cambio y, quizás más relevante aún, la reciente devaluación no se trasladó de manera proporcional a los precios. Esa reacción confirma que estamos frente a una dinámica inflacionaria mucho más controlada”, indica Alex Sakkal, cofundador y director comercial de Grupo Nómada.
El crédito hipotecario, la clave del nuevo ciclo
En números concretos, en relación al valor del segmento residencial usado, el 2025 cerró con precios de propiedades más altos que el 2024. “La variación estuvo arriba del 7% y entre las principales causas se ubica el crédito hipotecario”, explica Fabián Achaval, CEO de la inmobiliaria homónima, quien destaca que ese número fue “traccionado por las unidades de menor ticket, que son las de u$s150.000 o u$s200.000 adquiridas a través de préstamos con el banco”.
Además, en 2024, informa Achaval, se realizaron 5.000 actos de compraventa a través de créditos hipotecarios que representaron un 9% del total de las transacciones inmobiliarias anuales. “En 2025, con el corte hecho a octubre, fueron 14.500 transacciones consolidadas mediante préstamos hipotecarios que representaron un 22% del total, o sea, 10 mil operaciones más. Sin dudas, se trató de un gran año”, destaca.